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SIAMÉS




ORIGEN E HISTORIA

El gato Siamés es con certeza de origen asiático, pero no ha sido posible determinar de qué especie salvaje proviene. Han resultado infructuosos los resultados de las pesquisas efectuadas en Tailandia y en el resto de Indochina. En antiguos grabados vemos gatos Siameses, los primeros de los cuales aparecen con el manto atigrado, característico de los felinos salvajes, lo que parece demostrar su procedencia de la jungla.

 

La introducción del Siamés en Europa es bastante reciente. Según algunas fuentes de información, los gatos Siameses ya fueron expuestos en Londres en 1871. En 1880, el rey de Siam regaló dos parejas de Siameses a Mr. Owen Gould, cónsul general inglés en Bangkok, que los llevó a Londres. Un año más tarde, los gatos hicieron su aparición oficial en el Crystal Palace de Londres, donde obtuvieron gran éxito. Los gatos Siameses llegaron a América en 1890, y probablemente también se trató esa vez de un regalo del rey de Siam a un amigo norteamericano. Eran entonces los Siameses felinos un poco menos elegantes que los de hoy en día: tenían cuerpo más basto y cabeza algo redondeada, pero poseían el misterioso encanto de Oriente. Pos desgracia, los Siameses demostraron tener una salud más bien delicada. Además, cuando en los años veinte los Siameses se pusieron de moda, los criadores, para satisfacer las incesantes solicitudes, los empezaron a producir en grandes cantidades: demasidos gatitos, y la bonita raza se debilitó a causa de los repetidos cruces con exceso de consanguinidad. Casi se llegó a correr el riesgo de extinción. Este temor llevó a los criadores a seleccionar el Siamés con más cuidado. Nació así el gato soberbio e imprevisible que conocemos: el más aristocrático exponente de las razas de pelo corto, que bien merece el sobrenombre de «príncipe de los gatos».



MANTO

Todas las variedades tienen el manto de pelo corto adherido al cuerpo, de textura fina, pero espesa y brillante.


COLOR

Característica marcada del Siamés son las zonas de tonalidades más oscuras que cubren la máscara, orejas, extremidades, pies y cola. Estas zonas («puntas», «marcaduras», «marcas» o «signos») son denominadas en inglés como «points» o «colorpoints». El color de los points contrasta con los del resto del cuerpo, que es blanco o sombreado. Todas las variedades que se describirán a continuación son las que están reconocidas en América del Norte. Sin embargo, en Gran Bretaña están clasificadas como variedades del Siamés.

 

Seal Point: Es el tipo difundido y también el primero cronológicamente. De adulto se presenta con un manto de color beige, rubio claro sobre la espalda y casi blanco en el vientre. La máscara, las orejas y la cola son decididamente de tonalidad marrón foca (seal point); los ojos, azules. Todas las manchas oscuras deben resaltar bien sobre la tonalidad clara de fondo.

 

Blue Point: Posee las mismas características del Seal Point, con la diferencia de que la máscara es de tonalidad azulada, bien armonizada con el blanco amarillo que cubre el resto del manto.

 

Chocolate Point: El color foca está sustituido por un fuerte color cacao fuerte, mientras el resto del manto es reemplazado por un color marfil. Ojos azul muy brillante.

 

Lilac Point: Manto blanco hielo con sombreados gris-rosa y almohadillas plantares rojo clavel, así como la punta del hocico.

 

 

Además de las cuatro variedades reconocidas en América y las clasificadas en América como Colorpoint, hay otras tonalidades:

 

Tabby Point: Siamés con signos marmorizados.

 

Tortie Tabby Point: Siamés con signos marmorizados-escama de tortuga.

 

Tortie Point and Cream: Siamés con signos escama de tortuga y crema.

 

Red Point: Siamés con señales distintivas rojas.



CUERPO

Longuilíneo, de talla media, con extremidades posteriores largas y delgadas, ligeramente más altas que las anteriores; pies pequeños y ovalados; musculatura fuerte; movimientos muy elegantes, incluso altaneros. El cuerpo del Siamés debe estar totalmente libre de grasas.


CABEZA

El gato Siamés moderno debe tener la cabeza en forma de triángulo perfecto, ancha al nivel de los ojos y decreciente hacia la barbilla, con contornos delicados. Tiene el cuello alargado; orejas de base ancha terminadas en punta; y nariz ancha y derecha como una continuación de la frente.


OJOS

Oblicuos en forma de almendra, inclinados hacia la nariz, siempre de color azul intenso, profundo y brillante. Una leyenda relata que el ligero estrabismo de los Siameses se debe a que en la antigüedad les estuvo confiada la guardia de una vasija de gran valor en un templo: para cumplir bien con su deber, los gatos miraron la vasija tan fijamente que sus ojos tomaron una posición insólita.


COLA

Ha sido causa de diferentes opiniones: quienes afirman que la cola corta es signo distintivo de pureza asiática y quienes sostienen que se trata de una degeneración. La descripción oficial de las sociedades estadounidenses es: «larga, delgada, ahusada, puntiaguda». Según otra leyenda, el rizo de la cola se debería atribuir a las princesas de Siam que confiaban a los gatos sus anillos: aquellas joyas eran colocadas en las colas de los Siameses y, para evitar que se soltaran, se desarrolló la famosa curvatura.


CARÁCTER

Es un gato de psicología más bien compleja; a veces imprevisible en sus reacciones. De un día a otro puede cambiar radicalmente sus formas de amar, jugar y concebir la vida. A pesar de todo, es un animal con personalidad, vivo, exuberante, valiente, fácil de domesticar, celoso, absorbente y amabilísimo. Especialmente en el período que las hembras están en celo, emite maullidos y gritos poco agradables, parecidos a los de un niño recién nacido.


DUEÑO IDEAL

En general, el Siamés entrega su afecto total a un solo miembro de la familia, demostrando hacia los demás incluso indiferencia. Separado del dueño puede llegar a morir. Considerando su carácter hipersensible, se le tiene que tratar con mucha dulzura. De adulto, difícilmente tolera la presencia de otros gatos jóvenes; tampoco faltan los casos de buena armonía.


AMBIENTE

Vive muy bien en un apartamento, pero sueña con la libertad; por eso a menudo se desahoga sacando las uñas o saltando de un mueble a otro. Tiene necesidad de quemar sus energías; por tanto, si no posee un jardín vallado, será necesario dejarlo libre para que corretee por toda la casa. Se le deberá vigilar, sobre todo en los períodos del amor, porque tenderá a escaparse.


ALIMENTACIÓN

Un exceso de comida podría comprometer su línea y también su belleza. Será entonces prudente evitar la alimentación exclusivamente a base de carne, que podría, con el tiempo, llegar a oscurecer los colores del manto. Deberá comer también pescado, legumbres cocidas y arroz hervido. Durante los primeros meses de vida, es oportuna una integración vitamínica para prevenir que crezca raquítico.


CUIDADOS

Cepillado diario del manto. Es preciso un cepillo un poco duro, que pueda quitar las escorias y el polvo, pero sobre todo los denominados "pelos muertos" que tanto abundan en el período de la muda.


REPRODUCCIÓN

La hembra llega a la pubertad con anticipo respecto a las otras razas: a los cinco meses puede quedar embarazada, y las camadas son siempre numerosas. Cuando nacen los pequeños Siameses, son casi blancos y el color se desarrolla gradualmente durante la infancia. A pesar de ser más frágil de salud que otras razas, el Siamés normalmente tiene una larga vida: puede llegar a los 15 años e incluso a los 20.


ADIESTRAMIENTO

Es una de las rarísimas razas que acepta la correa, como un perro. Es, por lo tanto, muy cómodo llevarlo de paseo por la calle o de viaje.


DEFECTOS

Mala salud, obstrucciones nasales, malformaciones de la parte inferior del hocico, hocico corto y mejillas anchas, cabeza con demasiado predominio del marrón, extremidades débiles, excesiva robustez o delgadez, manchas en el vientre, y ojos de coloración diferente al azul y con estrabismo excesivo; cola corta en forma de gancho, pies blancos.






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